pies para que los quiero. Si tengo alas para volar.
— Frida Kahlo

México tiene algo especial, algo que te cautiva desde que pisas su tierra. No es ningún secreto, pero hay que estar allí para conocerlo de primera mano, su magia es su gente…

Cuando decidimos ir a Matamoros para compartir nuestra pasión por la fotografía, sabíamos que íbamos a disfrutar, pero no podíamos imaginar cuánto se superarían nuestras expectativas.

Tres días de convivencia en un jardín que se llenó de emociones, de sentimientos y de conocimiento compartido, un espacio que sirvió de base para conocer y adentrarnos en la fotografía más profunda y emocional, sin olvidar la fotografía técnica y todos los aspectos más detallados de la misma.

Es difícil explicar lo que suponen tanta horas tan cerca de los asistentes, al final resulta una fusión con los ponentes, un aprendizaje mutuo y una experiencia que va mucho más allá del simple “workshop” al uso. Ya lo dijimos al comenzar, aquello se acercaba más a una convivencia que a un taller con profesores y alumnos.

Nuestra idea era crear una comunidad y estrechar lazos con los hermanos del otro lado del charco, ¡y vaya si los estrechamos!..

Os dejamos con el reportaje visual que Fernando Caballero hizo con algunos de los mejores momentos de aquellos días inolvidables. Nos volveremos a ver, de eso no nos cabe duda, habéis creado un puente enorme que cruza el atlántico, y estamos deseando volver a encontrarnos.

¡Viva México Cabrones!

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